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El
archipiélago de las Islas Baleares está formado por cinco islas: Mallorca, Menorca, Ibiza,
Formentera y Cabrera. Es uno de los principales centros turísticos
del Mediterráneo debido a sus temperaturas suaves, con más de 300
días de sol al año que junto a sus bellos paisajes, playas, áreas
protegidas y a sus posibilidades de ocio o relax le convierten en
un lugar cosmopolita visitado desde todos los lugares del mundo.

Su
época de invasiones de piratas y corsarios hacen que la historia
tenga también su relevancia a la hora de enumerar sus atractivos y
sea considerada como un tesoro para
fascinar al visitante.
Cabe
recordar la elección como lugar de residencia de diversos personajes
tales como el Archiduque Luís Salvador o el compositor Chopin entre
otros lo cual confirma aún más
el encanto que pueden ofrecer a los que las eligen.
El
hospedaje de las islas es de gran variedad y calidad, ubicado tanto
en la costa como en el medio rural, teniendo en común el encanto de sus paisajes
mediterráneos.
Fruto
de sus costumbres, se pueden adquirir productos típicos tales como
artesanía en vidrio, joyería, cerámica, bordados, piel, artículos en
plata o bisutería y disfrutar de una cocina tradicional rica y
variada, reflejo de una milenaria actividad pesquera y campesina,
además de su repostería y embutidos propios de la zona.
En
diversas épocas del año recorriendo la geografía insular entre sus
abundantes pueblos que las componen podemos contemplar y participar
en las fiestas populares con sus bailes tradicionales y demás
costumbres propias de cada lugar.
Tienen
una extensa red de carreteras con una
flota de vehículos de alquiler
de todo tipo y con enlaces ferroviarios en la Isla de Mallorca con
determinados pueblos, uno de ellos de gran belleza por su recorrido
que atraviesa las montañas de la “Serra de Tramuntana“ y por su peculiar tren, reflejo de épocas anteriores. Por mar, los ferrys que
interconectan las islas y barcos que ofrecen excursiones marítimas
por las mismas.
Cada
una de estas islas tiene su propia personalidad y se caracterizan
por ser un lugar donde pueden combinar diversión y descanso. De día,
además de disfrutar de las playas y calas con diversas actividades
acuáticas que ofrece el mar, también se puede disfrutar del placer de los paseos a caballo, excursiones
en bicicleta por rutas cicloturísticas y senderismo. Los deportes náuticos están entre
los grandes favoritos. Algunas actividades muy apreciadas son la
natación, el windsurf, la vela, el kayak y buceo para las que podrán
encontrar fácilmente equipos de alquiler y monitores.
También se puede practicar el golf y el tenis.
Su arquitectura en todos
sus estilos reflejada en monumentos tales como castillos, iglesias y
santuarios hacen que el visitante tenga un abanico de posibilidades
de disfrutar de diversos itinerarios repartidos por toda la
geografía insular.
La
vida nocturna es variada, a elegir entre establecimientos turísticos
con tranquilidad y bonitos paisajes mediterráneos hasta
la más
“movida” de las noches en otros.
Bienvenidos a las Islas Baleares.
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