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Pequeño castillo que
parece nacer de la misma roca. Construido a finales del siglo XIV y
documentado en 1410 como fortaleza para resistir la lucha contra la
piratería del norte de África mediante la comunicación con señales
de fuego a otras torres vigía situadas al sur de la isla de Mallorca
para que éstas realizasen avisos "en cadena" al resto de torres de
la isla.
Se accede al mismo
desde el muelle principal por un camino denominado "Sa Platgeta"
hasta llegar a una corta y dura subida. Encontraremos a mitad de
camino un pequeño cementerio en el que descansan los restos de un
aviador alemán abatido en la segunda guerra mundial.
Tras alcanzar la
cumbre una escalera de caracol para acceder a su punto máximo de
altitud donde se divisa un paisaje realmente espectacular. Además si
coincidimos con un día de cielo despejado divisaremos las
principales elevaciones de la isla tales como "Na Picamosques", "Penyal
Blanc", "Bellamirada" y el "Faro de Ensiola".
Encontraremos un
monolito en un pequeño museo instalado en una vieja casa dedicado a
la memoria del confinamiento en la isla entre los años 1809 y 1814
de 9000 prisioneros franceses, soldados derrotados en la Batalla de
Bailén que abandonados en este lugar aproximadamente unos 5400
fallecieron por enfermedad y por la falta de comida y agua teniendo
que subsistir ingiriendo plantas, lagartijas... También se dieron
casos de antropofagia que fueron castigados con pena de muerte.
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